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¿CÓMO ELIJO UN DIAMANTE?

El brillo de un diamante tiene pocos iguales en la naturaleza, y su gran durabilidad la hace una hermosa opción para una joya que represente la eternidad de un sentimiento. La calidad de un diamante se mide por las 4C’s: Corte, Claridad, Color y Carat (Quilate).

Te explicaremos de qué trata cada una y cómo este conocimiento te ayudará a tomar una decisión de inversión correcta.

Corte

    El corte es lo que hará que una gema natural saque todo su potencial y su brillo, por lo que debe de hacerse por un profesional. Aunque el corte puede ser cuestión de gustos (incluso hay personas que les gustan las piedras en bruto), lo que se considera un buen corte en la industria es aquel que permita que el diamante refleje la mayor cantidad de luz posible. En ocasiones, las piedras son cortadas para aprovechar lo máximo del material posible, pero un corte demasiado profundo o demasiado delgado puede hacer que se pierda la luz.

    La simetría, y una proporción correcta, será un gran determinante en la calidad final. Si el corte es demasiado llano, o demasiado profundo, la luz escapa sin que la percibamos y da como resultado un diamante menos brillante.

    Además del corte, está la forma de talla: esto es, la forma general de la piedra. Existen muchas tallas diferentes e incluso algunas únicas y artísticas. Los cortes más comunes son: redondo, oval, pera, cushion, princesa, baguette, trillion, esmeralda y marquise.

    Hay que considerar que el corte de la piedra hará que el valor del diamante aumente o disminuya acorde a la complejidad del mismo. Por ejemplo, un corte redondo es más tradicional y común que un corte princesa, lo que significa que podrás conseguir un diamante redondo más grande a un mejor precio a lo que encontrarás en corte cuadrado.

    Claridad

      Los diamantes, como cualquier piedra natural, tienen inclusiones: pequeños rastros de minerales en la piedra. En los diamantes, las inclusiones son pedacitos de carbono color negro. Entre menos inclusiones, más claro se le considera al diamante y más valuado es.

      Sin embargo, es cuestión de gustos también, pues los diamantes con muchas inclusiones (llamados “diamante sal pimienta”) tienen muchísima personalidad.

      El diamante sal pimienta es también un diamante real, con muchas inclusiones de carbono que lo hacen tener una apariencia desde blanca con algunos puntos hasta totalmente negra, pasando por todo un espectro de tonalidades. Los diamantes sal y pimienta son geniales porque cada uno de ellos es único, ya que su patrón de carbones es como su huella digital, además, ¡son mucho más accesibles que un diamante blanco!

       

      Estos diamantes son todos sal pimienta; el primero con poco carbón, los siguiente con un poco más, hasta llegar al último, que es prácticamente negro. 

       

      Color

        El diamante más buscado para los anillos de compromiso es el totalmente blanco, pero pueden venir en tonos de amarillo pálido hasta totalmente incoloro, siendo más costosos conforme más incoloros sean. El color se mide de la Z a la D, siendo la Z un diamante amarillo pálido, pasando por todas las letras aclarándose cada vez más, con la D siendo un diamante perfectamente blanco. Sin embargo, incluso para el ojo de un experto, un diamante en el rango de la D a la J es de excelente calidad. ¡Aunque no tengas miedo de ir por una Z si lo tuyo es el amarillo!

        

        DIAMANTES DIFERENTES

        Pocos saben, pero los diamantes vienen en muchos colores dependiendo de su composición química exacta. Estos diamantes son variedades muy raras y exclusivas, y su calidad se mide con los mismos parámetros que un diamante normal: Corte, Carat, Color y Claridad. La diferencia está en que en los diamantes de color, vale más conforme más vibrante sea el color, al contrario del diamante blanco, que vale más conforme más incoloro sea. 

        Te presento algunas opciones de diamante que tienen las mismas propiedades de resistencia, pero con una apariencia totalmente diferente.

         

        Carat (Quilate)

          El quilate es una medida de peso, equivalente a 0.2 gramos (es decir, 1 gramo = 5 quilates). El peso de una piedra tiene relación con el precio, por lo cual es una cualidad importante de preguntar.

          Sin embargo, te recomendamos escoger tus piedras preciosas por milímetro, más que por quilate; ya que factores como la forma del corte (cuadrada, redonda, ovalada, etc) y la densidad de la piedra pueden dar resultados engañosos en los que una piedra de más quilates se vea pequeña en persona. Si por cualquier motivo no puedes ver la piedra en persona, ¡no olvides pedir las dimensiones en milímetros! Así podrás dibujarla en su escala real y saber realmente qué esperar.

          La siguiente tabla te podrá ser útil como una guía general de tamaños de diamantes, aunque recuerda, si el corte es más profundo o más superficial, el peso puede variar y diferir el tamaño. 

           

          ¿Y las otras piedras? Hay que considerar que tienen diferentes densidades, así que un quilate de diamante no es del mismo tamaño que un quilate de ópalo, o de zircón, o de esmeralda. En la siguiente imagen podemos comprar 4 piedras de densidades diferentes, con lo que medirían si todas fueran en corte redondo de un quilate. Entre más densa la piedra, más pequeña será por quilate, es por eso que el zircón se ve tan pequeño al lado del ópalo, ¡a pesar de tener el mismo peso!

           

          Las 4C’s son sólo una guía para saber qué tan valioso es un diamante en la industria, pero a más calidad, el precio se eleva considerablemente. Por ello, recomendamos que observes cuidadosamente a tu pareja: hay mujeres que valoran el tamaño de la piedra, aunque la piedra pueda no ser perfecta; y hay mujeres que prefieren sacrificar los Quilates para favorecer el color o la claridad. Observar y conocer los gustos de tu pareja te ayudará a obtener un diamante que la deslumbre, sin tener que salir de tu presupuesto.

          Pregúntate: ¿de qué tamaño es su joyería? si por lo general usa joyas pequeñas y delicadas, es probable que prefiera la calidad sobre el tamaño. Si en cambio, suele usar joyas grandes, aún si son de fantasía, es probable que prefiera sacrificar un poco en color o en claridad por una piedra más grande. Eso sí, en general, es recomendable invertir en un buen corte, ya que es lo que le dará brillo al diamante.

          Así que ¿el tamaño importa? Depende de gustos… Pudiera ser que incluso lo que deslumbre a tu pareja esté más en otro tipo de gemas. Si quieres conocer de otro tipo de opciones visita más en nuestra página.